Y llega la neguentropía y lo arregla todo

entropia

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio” Charles Darwin

El cambio es lo único que permanece”  Heráclito

Releyendo sobre entropía en vacaciones (“La entropía desvelada” de Arieh Ben-Naim) no he podido evitar cuestionarme muchas cosas sobre la gestión del cambio en las organizaciones, sobre el desorden como algo natural e inevitable, el caos que busca el equilibrio y lleva al cambio.

Confieso que me ha descolocado y ha removido algunas de mis creencias en relación a la gestión del cambio, aunque parece que se me han ido ordenando las ideas progresivamente. Preguntas como:

  • ¿Siempre precede la entropía al cambio?
  • ¿Existe una fórmula para medir la neguentropía, igual que existe una para medir la entropía? ¿Podemos medir de forma científica la gestión del cambio en una organización?
  • ¿Las empresas abiertas (sistemas abiertos) están más preparadas para sobrevivir a la entropía?
  • ¿Si según las leyes de la naturaleza, los sistemas tienden al desorden, al caos, de forma natural, por qué nos empeñamos los consultores en hablar de la necesidad de cambio, si surgirá inevitablemente?
  • ¿Es la neguentropía la explicación científica de la gestión del cambio?

Me ha parecido interpretar una visión científica del cambio y la necesidad de construir organizaciones abiertas para evitar el caos y la muerte organizativa.

No sé si seré capaz de explicar lo que he entendido ya que me quedan muchas lagunas sobre la entropía, concepto muy complejo para mi, vinculado a la 2ª ley de la termodinàmica (enunciada por S. Carnot en 1824).

Este post no pretende ofrecer una visión científica (no me atrevo) pero si reflexionar al respecto.

¿Que es la entropía?

“La energía del universo es constante aunque está sujeta a la disipación y a una degradación cada vez mayores porque tiende a distribuirse en el espacio en busca del equilibrio y de la mayor estabilidad, dispersión y probabilidad posibles. Esto da lugar al desorden, a la mayor redistribución, al caos y a la máxima entropía. El orden y el caos se retroalimentan y esa tensión inestable entre ellos crea un campo enormemente creativo. La enorme paradoja que se crea es: para que exista el orden es necesario el desorden, así como el concepto de que la entropía es realmente una especie de progreso para la destrucción y esto es justamente lo que ocurre en el transcurso de la vida.”

Me he encontrado con muchas definiciones de entropía, pero para que nos entendamos, viene a ser algo así como la medida del desorden e incertidumbre de un sistema.

Nos ha tocado vivir una época en la que los cambios se aceleran, la incertidumbre se incrementa y más que una sociedad líquida parece que vivimos en una sociedad gaseosa -de esas en las que la entropía puede aumentar a un ritmo galopante- y nos cuesta encontrar las fórmulas para equilibrarla (Neguentropía).

Los nuevos elementos que se introducen en las organizaciones: situación económica, globalización, información (internet, redes sociales…) son más que suficientes para generar el desorden en nuestras organizaciones, en otra época ordenadas y organizadas. Ahora de poco sirve planificar a largo plazo.

¿Es negativa la entropía?

“La entropía es nula cuando la certeza es absoluta, y alcanzará un máximo cuando el sistema se acerca al equilibrio. Cuando la entropía sea máxima en el universo, esto es, exista un equilibrio entre todas las temperaturas y presiones, llegará la muerte térmica del universo. Toda la energía se encontrará en forma de calor y no podrán darse transformaciones energéticas.”

Después de leer afirmaciones como esta, parece que la entropía es algo malo, que lleva al caos y a la muerte organizativa. Pero la cuestión es si, en su adecuado nivel, puede ser positiva.

El ser humano tiene miedo natural a los cambios;  generaciones y generaciones han evitado el cambio ¿ Por qué ahora proclamamos que los cambios son buenos, que hay que cambiar continuamente?

Según la teoría de la entropia parece que no es necesario provocar el cambio, que el cambio sucede solo y continuamente por las propias leyes físicas de la naturaleza y de los sistemas, sin embargo hay que controlarlo, regularlo, buscar el equilibrio para conducirlo hacia objetivos de evolución.

Como afirma Sonia Muriel: “No puede haber una organización que crezca sin salir de su zona de confort y para romper con la rutina debe aparecer el caos. Un caos que cuestione las reglas que eran válidas hasta el momento, los principios económicos que hemos seguido y las políticas de RRHH que han gestionado profesionales durante siglos.”

La entropía en las organizaciones

Hoy en día y ante las situaciones de cambio de mercado e incertidumbre, en las empresas la entropía es constante  pero a la vez puede ser un elemento de evolución ya que surgen nuevos objetivos empresariales.

La entropía permite conocer que existen factores que desencadenan el caos en el interior de las empresas y las herramientas para no permitir la alteración o pérdida de la información. Además permite que la organización empresarial, al importar mayor energía del ambiente, aprenda y desaprenda conocimientos.” (Alejandro Laura)

Pero atención, según la segunda ley de la termodinàmica, la entropía perjudica fundamentalmente a los sistemas aislados, empresas cerradas:

“Los sistemas aislados tienden al desorden, es decir, las cosas tienden al caos a medida que pasa el tiempo (no hay más que fijarse en el organismo de un ser vivo)”

Lo que nos lleva a diferenciar entre Organizaciones abiertas y Organizaciones cerradas (sistema aislado)

En un sistema cerrado la entropía tiende a ser positiva por lo cual el sistema no intercambia energía con su medio. En un sistema abierto la entropía tiende a ser negativa por lo cual existe intercambio de energía entre el sistema y su entorno, en este los recursos utilizados se toman del medio externo.”

Por tanto, cuanto más cerrada es una organización (menos relación con su entorno) más condenada está al incremento de la entropía. Cuanto más abierta es una organización, desarrolla más capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes, buscando el equilibrio. Es decir, aplicando la neguentropía:

“La neguentropía es la energía auto reguladora que permite mantener al sistema en su estado de equilibrio garantizando la supervivencia de este, pues es la que se opone al crecimiento de la entropía en un sistema contrarrestando su efecto.”

Los sistemas abiertos tienden a desorganizarse como efecto de las fuerzas entrópicas que lo atacan, sin embargo, poseen mecanismos potenciales, las fuerzas neguentrópicas, que buscan su supervivencia” (principio de organicidad).

El aumento de información disminuye la entropía pues es la base de la configuración y del orden, es decir, la neguentropia usa la información como medio o instrumento de ordenación del sistema.

Me planteo si existe una base científica para afirmar que las empresas abiertas, 2.0, sociales,… en las que la información fluye, se comparte, se intercambia, están más preparadas para adaptarse y sobrevivir al caos, a la incertidumbre, a la inevitable entropía. Están más preparadas para la gestión del cambio.

Diría que la respuesta es de puro sentido común.

* Foto: Martí Garcia

24 Respuestas a “Y llega la neguentropía y lo arregla todo

  1. A ver si lo he entendido… Las organizaciones, como un reflejo de seres vivos que son, responden como lo haría una mente abierta. Es decir, que un sistema cerrado (cuadriculado, encasillado… limitado a fin de cuentas) sufrirá entropía alta y no será capaz de conseguir el equilibrio en el cambio… no será capaz de aplicar la neguentropía. Gracias por despertarme tantas dudas y curiosidad!🙂

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    • Gracias por pasarte por el blog y comentar. La verdad es que yo también tengo infinitas dudas al respecto, por eso planteo estas reflexiones a ver si alguien me ilumina😉 Un saludo

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  3. Coincido con espíritupositivo: muy interesante. A mí me gusta mucho aplicar los hallazgos de una disciplina en otra, siempre se aprende algo nuevo.

    Pues yo creo también que es de sentido común. El cambio es inevitable, porque las organizaciones están en un sistema vivo sometido a fuerzas en todas las direcciones: las externas por un lado y las internas, el esfuerzo que hacemos para mantener la empresa viva. Si la organización está más abierta a flujos de información, y sabe incorporarlos, es decir, los convierte en conocimiento, tendrá más posibilidades de continuar viva, es decir, de mantenerse en ese equilibrio, difícil, inestable y dinámico. El equilibrio estático es la muerte.

    Buen post.

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    • Gracias Javi, la conclusión es esa (aunque seguramente ya lo sabíamos, es una forma de verlo desde una perspectiva científica). Necesitamos empresas abiertas para seguir evolucionando. Un saludo.

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  7. Alicia, muy muy muy buena la entrada a la hora de explicar lo que se refiere al cambio adaptativo de los sistemas, y de los diferentes efectos de la entropía dependiendo de si son abiertos o cerrados. Pero el razonamiento requiere unos pasos mas para dar todos sus frutos y ser útil a la hora de gestionar el cambio intencional de/en un sistema. Pero reitero que la entrada es muy buena. Te felicito. / Eugenio Moliní. PS: Por cierto, los sistemas cerrados no existen ni siquiera en laboratorio, pero es un concepto útil …

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  8. Gracias Eugenio por entrar y comentar, el post no es más que el reflejo de mis dudas y reflexiones sobre el tema, fruto de un instante de conexión de ideas en medio de las vacaciones (un momento de esos “ajá” ;-))). Que sirva para iniciar más reflexiones y analizar el tema más a fondo si cabe.
    Saludos

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    • Alicia: pues muchas felicidades otra vez porque tu mismo proceso de gestación de la entrada es un ejemplo de lo que escribes en la misma. Se podría decir que la mente se convierte en un sistemas mas abierto, mas poroso, en las vacaciones y espontáneamente emergen conexiones conceptuales nuevas que contrarrestan la entropía mental que se acelera durante los meses que estamos enfocados en el trabajo. Deja aún sin responder a la cuestión de cómo es posible el cambio intencional. Saludos cordiales.

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  9. Qué gran entrada Alicia. Has despertado mi curiosidad sobre el tema de la entropía y confieso que he tenido que leerla un par de veces más para poder sacar todo el jugo.
    Me parece muy adecuada la hibridación de los términos entropía, incertidumbre y caos en el contexto de una empresa.

    Creo que en la sociedad líquida en que vivimos la incertidumbre y la entropía van en aumento y son las organizaciones las que tienen que aprender a sobrevivir en condiciones de incertidumbre, abriéndose de forma que puedan absorber de forma controlada dosis de caos, no para buscar el equilibro, sino para poder navegar en sus aguas con relativa destreza

    Y para ello necesitarán contar con agentes que conozcan como funciona este sistema de entropía y que sepan adaptarse a los cambios de rumbo que puede tomar la organización, como resultado del desorden.

    Comentas al final sobre si las empresas sociales y abiertas estarán más adaptadas para sobrevivir en estos sistemas y yo pienso que si, sin dudar. Como seres vivos hemos ido mutando y recombinando nuestro ADN para adaptarnos a los cambios. Si no lo hubieramos hecho, no tendríamos posibilidades de supervivencia. De esa misma forma, una empresa que sepa abrirse al cambio e incorporar en su ADN fragmentos de otros organismos, será más adaptable y gestionará mejor la incertidumbre.

    Muchas gracias por la entrada y por la reflexión que has generado. Creo que escribiré algo relacionado aplicado al desarrollo individual😉

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    • Hola Chema, estoy impaciente por leer ese post sobre el tema, con inteligencia colectiva seguro que desvelamos las dudas y evolucionamos en las reflexiones que planteo. Gracias por los comentarios.
      Por cierto, me encanta tu blog ;-))

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  10. Estupendo el artículo y la conversación😉

    Creo que ya se ha aportado bastante en una línea común: las organizaciones caminan insertas en un entorno e intercambian información con él, lo que hace que sea difícil entender su dinámica en forma de “fotografía” sino que parece más lógico verla como “película”. El equilibrio es inestable porque va mutando en función de la combinación de variables que influyen en cada momento.

    Que quienes deben gestionar una organización intenten hacerlo es también lógico y aplicarán medidas para reducir la incertidumbre, bien proyectando profecías que muchas veces tienden a su autocumplimiento o bien esgrimiendo sesudos análisis de causas y efectos. Pero es evidente que aplica una de las leyes de las teorías de sistemas: hay complejidad dinámica, causa y efecto se separan en tiempo y dimensión.

    En fin, parece que en gran medida todo esto tiene que ver con cuánto de bien nos sentimos dejándonos fluir y cuánto hay de exigencia en el mundo empresarial por “dominar” la competencia y alcanzar la “excelencia”. Palabras mayores.

    Cuando, en nuestro caso, hablamos de “empresa abierta” el punto de partida es bien sencillo: si abrimos ventanas y dejamos correr el aire siempre es más fácil intercambiar energía con el entorno.

    Aprovecho para recomendar un librito que leí hace ni sé los años: Gestión del caos, de Ralph D.Stacey. Lo recomiendo para quienes os sintáis a gusto con estos asuntos.

    Nos leemos😉

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    • Gracias Julen por la profundidad de tus comentarios, me he quedado enganchada con esta idea: “..parece que en gran medida todo esto tiene que ver con cuánto de bien nos sentimos dejándonos fluir y cuánto hay de exigencia en el mundo empresarial por “dominar” la competencia y alcanzar la “excelencia”. … supongo que la clave está en encontrar el equilibrio entre ambas cosas.
      Seguiremos reflexionando sobre el tema.
      Un abrazo y gracias por la recomendación del libro.

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  16. Extraordinario articulo. Realmente no solo has tocado la incertidumbre y los desequilibrios que se generan per se en las organizaciones. Todo lo que has comentado se lleva directamente a un tipo de organización que es todo un banco de pruebas sobre el impacto de la neguentropía en relación a la tendencia hacia el caso, que los “los deportes de equipo” y en especial el fútbol en donde se están estudiando todas las consecuencias de un sistema abierto, no lineal, que además es dinámico y se rige por las derivaciones que surjen de la teoría de la complejidad. ¡Extraordinaria temática la entropía y los sistemas!

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